Primer empleo en México
EL PRIMER EMPLEO PARA LOS JÓVENES
Gerardo González Chávez (1)
El 15 de enero el Ejecutivo Federal(2) anunció el Programa para la Generación del Primer Empleo que busca promover la contratación de jóvenes recién egresados de carreras técnicas o universitarias para ocuparse en empleos de carácter permanente. Se privilegia al empleo formal, digno, permanente y con la debida previsión y seguridad social por un plazo de 10 a 21 meses.(3)
Para “estimular” las inversiones, los empresarios que entren a este programa recibirán un subsidio del Estado que absorberá las cuotas de la seguridad social ha cargo de los patrones, (es decir, las cuotas obrero patronales obligatorias que corresponden al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); queda a la voluntad del empresario si toma o no este subsidio.
Los argumentos del decreto señalan que el Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2007 establece el Programa del Primer Empleo con un monto inicial de 3 mil millones de pesos por concepto de subsidio para generar nuevos empleos de carácter permanente. En el contexto del documento, implícitamente se acepta que los empresarios no han generado el número de empleos formales suficientes y se reconoce que los nuevos empleos se han concentrado en la ampliación del empleo informal.
En este sentido el decreto plantea un segundo problema vinculado con el déficit del Seguro Social. La falta de empleos formales, el registro de muchos trabajadores con ingresos de salario mínimo o “...la contratación de personal por honorarios, que no tiene ninguna prestación, y sólo simula la relación de trabajo,”(4) significó una caída de los ingresos de la institución que la somete a graves dificultades financieras. El decreto atiende el tema de los costos de contratación de la iniciativa privada para hacer atractiva la inversión a cargo del erario público, pero fortalece el incumplimiento de la Ley del Seguro Social y del Código Fiscal de la Federación.(5)
Indudablemente que el programa será atractivo para algunos empresarios, como ya lo han manifestado, aunque el problema de fondo es cómo se generaran los empleos formales, estables, a largo plazo, con las prestaciones de ley y bien remunerados que año con año se demandan. El decreto sólo destaca uno de los aspectos que explica el crecimiento del empleo informal (el costo del seguro social), pero deja fuera las otras prestaciones sociales. De alguna manera se reconocen cuando se menciona que los jóvenes que sean contratados podrán recibir los beneficios de la seguridad social como son: servicios de salud, maternidad, riesgos de trabajo, guarderías, derecho a una pensión, centros vacacionales y demás prestaciones contempladas en la ley del instituto pero que sólo se otorgan a los trabajadores que reúnen requisitos de cotización y antigüedad.
Aunque se asegura que se beneficiará a quienes nunca han tenido un empleo y a los que trabajen en el sector informal para incorporarlos, “sin costos” para el empresario, a la vida forma, en realidad no se contempla la estabilidad laboral en el largo plazo. No se perciben los elementos que definen la informalidad en un mercado de trabajo altamente competitivo y precario por los niveles de desempleo existentes. Es decir, el propio decreto muestra las dificultades y los costos que implica la creación de puestos de trabajos formales competitivos y de largo plazo ante un mercado globalizado.
El mercado de trabajo debe pensarse de otra manera. Los enormes recursos que se están destinando a los empresarios tienen que usarse con otra perspectiva y no dejar sólo al mercado su regulación. La historia económica de las últimas décadas ha demostrado que el modelo neoliberal no es capaz de propiciar un crecimiento alto y sostenido en el largo plazo, pero sí genera una masa de desempleo creciente.
Es necesario invertir los 3 mil millones de pesos en actividades productivas que, con la acción directa del Estado, logren el encadenamiento productivo, no sólo para un sector de los jóvenes desempleados, sino que permitan recobrar franjas importantes de la producción que la globalización ha cancelado. La creación de empresas dinamiza el mercado de trabajo y crea las condiciones para ampliar el consumo y la producción de bienes y servicios de muchas otras actividades lo que permitiría contratar no sólo a la abrumadora mayoría de jóvenes que se encuentran desempleados sino también al grueso de la población de mayor edad que tampoco han encontrado alternativas de ocupación. Si se le da una visión social, el número de empleos sería mucho más importante que si sólo se deja a la decisión interesada de un pequeño grupo de empresarios que decidan incorporarse a esta iniciativa.
Sin embargo, por las dimensiones que ha adquirido el desempleo abierto y el subempleo, no debemos de olvidar que esto sería sólo un paliativo para mejorar las condiciones del mercado de trabajo, pero que se mantiene el reto de brindar más de un millón de empleos al año y amortiguar el desempleo abierto que ya alcanzó más de un millón 800 mil personas en 2007, además de los 500 mil migrantes que salen anualmente de nuestro país.
Los jóvenes de entre 15 a 24 años representan más de 21 millones,(6) con una fuerza de trabajo mejor calificada pero que no logran encontrar trabajo y los que lo obtienen es en condiciones precarias (71.8% no tuvo contrato en su primer empleo)(7). En el 2006 egresaron de las universidades de todo el país alrededor de 360 mil profesionistas de los cuales 80% no encontraron trabajo en el primer año(8) Hay deterioro serio del mercado de trabajo: el desempleo ha crecido, no se amplió el empleo formal, creció enormemente el empleo precario o informal y continúa la migración de trabajadores a Estados Unidos. Indudablemente tenemos que cambiar la política económica que ha prevalecido en las últimas décadas.
(1) Investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México.
(2) Junto con el Presidente Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, firmaron el acuerdo el Secretario de Hacienda, Agustín Guillermo Carstens Carstens y del Trabajo y Previsión Social, Javier Lozano Alarcón (Decreto que establece las directrices generales para el cumplimiento al Programa Primer Empleo, IMSS, enero 2007).
(3) El decreto entrará en vigor el 1 de marzo de 2007.
(4) Es la opinión del abogado laboral Héctor Barba en http://www.jornada.unam.mx/2007/01/18/index.php?section=politica&artucle=009n3pol (consultada el 2 de febrero de 2007).
(5) Rita Marcela Robles Benítez del Centro de Reflexión y Acción Laboral en http://www.derechoshumanos.org.mx/modules.php?name=New&file=article&sid=669 (consultada el 9 de febrero de 2007).
(6) Esta población se cuadruplicó al pasar de 5 millones en 1950 a 21 millones en el 2005, derivado de las altas tasas de fecundidad y del descenso de la mortalidad del pasado. (Conferencia Octavio Mojarro Dávila, Secretario General del Consejo Nacional de Población (Conapo), el 10 de julio de 2006 por el Día Mundial de Población).
(7) Conferencia Carlos Morales, Director General del Instituto Mexicano de la Juventud, el 10 de julio de 2006 por el Día Mundial de Población.
(8) Véase http://mx.news.yahoo.com/s070116/40/205vy.html&printer=1 (consultado el 9 de febrero de 2007).
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